En busca de utilizar energías alternativas, los ingleses podrían invertir nada menos que 6 mil millones de dólares en la construcción e instalación de 350 turbinas eólicas (movidas por viento) y las cuales podrían producir energía suficiente como para 1 millón de hogares.

Si logran llevar a cabo su visión en el 2018, sería el campo eólico más grande jamás construido además de evitar la emisión de 2,3 millones de toneladas de carbono a la atmósfera cada año.